La Gran Deuda
Página 3 de la Edición N°020 — Foto: archivo Curacavíve
Editorial
La Gran Deuda
Muralista: José Luis Díaz Colectivo Dignidad Síguelo en: @_diazart
“Creo que tenemos una tremenda deuda con los pueblos originarios, porque las atrocidades que se cometieron no fueron por los españoles sino por la misma República, los mismos chilenos. Cuando se percataron que tenían un poder interno e independiente, se sintieron amenazados y la Guerra de Pacificación de la Araucanía fue una guerra de exterminio. Existe documentación donde se exigía matar a hombres, mujeres y niños, solo sobrevivieron aquellos que vivían en la alta Cordillera.
Hubo un momento en que el pueblo mapuche era económicamente poderoso, tanto así que el Rey de España le reconoció, al único pueblo de América, su territorialidad e independencia entre el Bío-Bío y el Toltén bajo el Tratado de Quilín y nunca ha habido otro tratado que lo anule, por lo tanto debería estar vigente.
La entrega irresponsable de tierras la realizó el Estado de Chile, entregando terrenos que no les pertenecían. No indemnizó adecuadamente y no preparó a los pueblos frente a la nueva realidad que ellos tenían. Hay cosas notables en los mapuches, dado que tienen la visión de que forman parte de la tierra y no a la inversa. Son un pueblo recolector, vivían de la naturaleza, ellos nunca arrancan de raíz una planta, solo consumen las hojas. La cosmovisión de los pueblos originarios de América estaba mucho más avanzada que la europea, un ejemplo de comunidades muy bien organizadas”.
Fuente: Revista Curacavíve Edición N°7 / Escrito por Juan Carlos Avilés Amigo