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Entrevista Edición N°020 · páginas 7, 8, 9, 10, 11 Público

Lidia Araos

Página 7 de la Edición N°020 — Foto: archivo Curacavíve

entrevista

Lidia

A mis tres años y medio de edad

Araos

“No le temo al fracaso porque tengo la capacidad de reinventarme una y mil veces en cualquier ámbito, esa es mi mayor fortaleza y hoy puedo decir que me he ganado la libertad de ser yo” ¿Cómo recuerdas tu niñez? Fue una niñez bonita, soy hija de Graciela Henríquez Zúñiga e Ignacio Araos Morales. Mis padres eran gente de campo, gente honesta, sencillos, muy amables. Mi padre era agricultor y un destacado chichero de la comuna, mi madre dueña de casa y modista,

vivíamos en lo propio, no teníamos lujos , pero nunca nos faltó lo esencial para vivir. Recuerdo a mis padres que eran muy generosos, siempre se compartían las cosas con los vecinos, atendían muy bien a la gente que llegaba a nuestra casa, me dejaron la mejor herencia, el respeto a la gen-

te y la honestidad, que es mi mayor orgullo . ¿Cómo recuerdas tu etapa estudiantil? Mi etapa estudiantil fue muy linda, era buena alumna, inquieta, me gustaba mucho participar en los actos de la escuela. Estudié de kinder a

LidiaAraos octavo básico, en la escuela 285 -actual Valle de Puangue – tengo muy lindos recuerdos de mis profesores, de mis compañeros. Conservo amigas y amigos desde esa época hasta hoy. En la etapa secundaria, el primero medio lo hice en Casablanca y segundo medio lo hice en el Liceo Presidente Balmaceda, de donde egresé de cuarto medio. En tercero medio estuve un semestre en el Internado Nacional Femenino INF, pero no me acostumbré, era todo muy frío, no era yo y volví a mi querido liceo con mi gente, acá formamos el primer Centro de Alumnos, hicimos fiestas de la primavera, fui hasta animadora de una de estas fiestas, ahí desarrollé muchas actitudes de desarrollo personal. Fue una etapa entretenida y muy feliz de mi vida.

Junto a mi hermana de 3 años, yo tenía 8 años

Mi papá, al medio mi mamá, a los lados mis tías y mi hermana

¿Dónde vivías entonces y quienes conformaban tu familia en esa época? Vivía en el mismo lugar que ahora, nunca me he cambiado de casa, ni de barrio, excepto cuando trabajaba y estudiaba en Santiago. Mi grupo familiar lo componían mi mamá, papá y mi hermana menor Mariluz. ¿Cómo y cuándo decides instalar tu salón de belleza? Cuando egresé de cuarto medio, mis padres no podían pagarme una carrera universitaria y entré a trabajar a una peluquería con mucho prestigio en Santiago, donde lavaba el pelo. Fui aprendiendo y luego empecé a estudiar peluquería y cosmetología, hice otro de experta en belleza y después que falleció mi papá me vine a Curacaví. Aquí atendía en mi casa, junté plata y me instalé en la Av. Ambrosio O’Higgins, donde estuve seis años y tenía mucha

entrevista clientela pero el local era muy pequeño, por lo que diseñé y construí mi centro de estética en mi propiedad. Siempre me gustó mucho ir perfeccionándome, por lo que viajaba a los congresos de Argentina donde traía las últimas tendencias en cuanto a color, nuevos estilos de cortes y llegué a posicionarme como la mejor estilista de Curacaví ,tenía muchas clientas, me iba muy bien, trabajaba mucho, pero gracias a eso pude lograr tener una vida más confortable y solida. ¿Cómo y cuándo comienzas a interesarte por la labor social? Comenzó cuando ingresé a la Cruz Roja, esa fue mi mejor experiencia en lo social, ahí vi las necesidades de la gente. En ese tiempo habían campamentos, además sufrimos con los temporales que en esos años llovían semanas completas provocándose graves inundaciones. Como Cruz Roja teníamos que preparar albergues en las escuelas, los niños venían con fiebre, resfriados y nosotras entregábamos ropa, leche y cubríamos todas las necesidades más urgentes que se requerían. También hacíamos operativos en los sectores rurales. Otra situación difícil fue el terremoto del 85, donde quedó casi todo Curacaví en el suelo, a la mayoría se nos cayeron las casas, de igual forma salíamos a socorrer y entregar ayuda. Todo esto me hizo tener una mirada más social, porque viví las necesidades de la gente, es por eso que me identifico mucho cuando la gente sufre y no tiene como cubrir sus necesidades básicas. En la Cruz Roja, hacemos un juramento de servir a la gente y a la patria sin mirar color político, raza ni religión y esa es mi formación 100% social, es por eso mi

En la Cruz Roja, hacemos un juramento: Servir a la gente y a la patria sin mirar color político, raza ni religión y esa es mi formación, 100% social” Mi titulación de Cosmetóloga año 1981 en el Instituto Amalia Braniff Cuando integraba La Cruz Roja, años 1980 al 2000

Una distinción del Congreso Nacional por mi vocación y compromiso en el 2019

Intercambio Cultural entre Chile y Argentina: Clubes San Luis de Curacaví y Defensores del Este de Caucete

compromiso con la gente que más necesita . ¿Cómo y por qué decides postular a concejala? Porque sabía de las necesidades de la gente, soy del pueblo, criada en Curacaví soy hija de gente de mucho esfuerzo y con mucho trabajo salí adelante y tenía que ayudar desde adentro como concejal, ser la voz de la gente. Además fui presidenta de mi junta de vecinos y vi que podíamos hacer muchas cosas para que la comuna tuviera más avances y una mejor calidad de vida para las personas. Es por eso que estoy aquí, llevo dos períodos y siento el

“Llegué al concejo a trabajar con todos, sin discriminación, con una mirada 100% social, y esa forma incomodó a muchos...” cariño y el respaldo de la gente, porque se que les he respondido. Mi experiencia como concejal ha sido dura pero linda, estar en política y además ser mujer, es difícil, sobre todo, cuando entras con el corazón

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lleno de ilusiones y te encuentras con muchas dificultades, pero hay que seguir, porque uno trabaja para mejorar las condiciones de vida de las personas, principalmente de quienes más lo necesitan, percibir el dolor, la angustia y las necesidades es imposible quedarse con solo asistir a los concejos y hacer vista ciega a lo que sucede. Yo llegué al concejo a trabajar con todos, sin discriminación, con una mirada 100% social y esa forma incomodó a muchos de mi sector, además ser elegida con la primera mayoría los irritaba, lo pasé pésimo, pero seguí adelante y volví a ser electa, actualmente estoy en Renovación Na-

Cuándo asumí de Concejal el año 2012 junto a mi hijo Guillermo Salas Araos

cional donde estoy muy bien, no tengo presiones políticas, valoran mucho mi trabajo. Recibí una gran distinción desde el Congreso Nacional por mi vocación y compromiso. Actualmente soy presidenta de los concejales de la Región Metropolitana, de la Asociación Chilena de Municipalidades, que la componen 52 comunas de la Región Metropolitana, es un honor para una concejala de una comuna pequeña y más bien rural. ¿Cómo ha sido tu experiencia como concejala y qué fortalezas descubriste en ti? Cuando te han hecho zancadillas, te ponen piedras en el camino o más bien rocas, te

caes, te paras y te vuelves a parar y además donde nada ha sido fácil para mi, nada me lo han regalado, me he formado a duros golpes de la vida. No le temo al fracaso, porque tengo la capacidad de reinventarme una y mil veces, en cualquier ámbito, esa es mi mayor fortaleza y hoy puedo decir que me he ganado la libertad “de ser yo”.

falta actividades extraprogramáticas para adolescentes, faltan empresas que den trabajo a hombres y mujeres, hay que potenciar el turismo, potenciar las PYMES, dar mayor facilidad al emprendimiento a los comerciantes, hermosear las calles, con una avenida limpia, atractiva que le de vida, le falta mucho avance a Curacaví.

¿Dentro de tu labor social y desde tu punto de vista, qué cosas se requieren con urgencia mejorar en nuestra comuna? Hay una necesidad urgente de viviendas, falta de oportunidades de trabajo para los jóvenes, para los profesionales,

¿En qué ocupas tu tiempo libre? En realidad, no tengo mucho tiempo libre, pero me gusta ver las noticias, escuchar música, escribir y me gusta mucho estar lejos del ruido, amo mi privacidad.

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Publicado originalmente en la Edición N°020 · páginas 7–11 del ejemplar impreso.
Con el apoyo de