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Entrevista Edición N°021 · páginas 17, 18 Público

El Lito

Página 17 de la Edición N°021 — Foto: archivo Curacavíve

¿Qué momentos felices recuerdas de tu niñez? A pesar de que somos una familia numerosa de 9 hermanos de origen humilde, tengo recuerdos muy lindos de mi niñez, donde jugábamos con cosas tan simples como una pelota de plástico, trompos que muchas veces los confeccionábamos nosotros mismos, también jugábamos a las bolitas y en tiempos de verano íbamos al balneario de Orlando Alarcón (el feo) donde disfrutábamos de unas lindas posas y sus bellos paisajes, con sauces. Con nuestros vecinos creábamos nuestros carros de madera donde nos tirábamos del cerro también armábamos baterías de tarros con los vecinos, donde imaginábamos tocar en un festival. ¿Que recuerdos tienes de tu etapa escolar? Uff… vienen recuerdos tan lindos, aunque debo aceptar que no me gustaba es-

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tudiar. Siempre mantuve el respeto por mis profesores ya que ellos eran nuestros segundos padres. El recreo era lo más esperado donde nos juntábamos con los amigos a jugar de una manera muy sana, también debo reconocer que muchas veces fui maldadoso, como todo niño, tengo anécdotas como cuando el director, el señor Enrique me llevaba de las patillas a la oficina y me citaban a mi apoderado… Dónde vivías en ese entonces y quiénes conformaban tu familia en esa época? Vivía en Isabel Riquelme, y mi familia la conformaban 9 hermanos; 3 somos hombres, 6 mujeres y 2 sobrinas además de mis padres Olga y Eliseo. ¿Cómo surge la idea del taller de reparación e instalación de tubos de escapes? Todo surge desde muy pequeño cuando tenía tan

solo 15 años y el señor Antonio Barrientos, dueño en ese entonces de un taller de soldadura, tubos de escape, vulcanización y pinturas ubicado en Isabel Riquelme me ofrece trabajo ya que yo había dejado los estudios lo cual lo acepte debo reconocer que me gustó mucho el trabajo y en el horario de colación practicaba la soldadura al oxígeno y al arco y don Antonio me entregaba las facilidades para que pudiera aprender el oficio y siempre me decía “aprende hijo algún día me lo agradecerás”. Transcurrido los años el señor Antonio vende su taller y quedé trabajando con su nueva dueña, pero no fue lo mismo…luego con todo los conocimientos y la experiencia adquirida, decido independizarme y crear mi propio taller donde fui apoyado por mi hermano Eliseo Espinoza. Este taller ya tiene 25 años de funcionamiento y esto se lo agradezco a Don Antonio Barrientos que me entregó las herramientas para ser alguien en la vida y siempre ganar honradamente el dinero.

“...con todo los conocimientos y la experiencia adquirida, decido independizarme y crear mi propio taller donde fui apoyado por mi hermano Eliseo Espinoza...”

¿Como comienzas a interesarte por la música? La verdad es que desde niño me gusto la música ranchera ya que en mi casa mis padres siempre la escuchaban, siempre en la ra-

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Publicado originalmente en la Edición N°021 · páginas 17–18 del ejemplar impreso.
Con el apoyo de