Poesía y matemáticas
Página 19 de la Edición N°045 — Foto: archivo Curacavíve
Poesía y Matemáticas “ Tanto para poetas y matemáticos su mundo es el mundo completo” Cai Tianxin
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geométrica ni siquiera a una constante algorítmica” (p.10). Reivindicando, de esta forma, el potencial aglutinador del pensar creativo. Sin ánimos de despejar la incógnita, o de echarle pelos a la sopa, se me vienen a la mente un caso que puede complementar lo que afirma muy bien Mora. Dice relación con Nicanor Parra, quien al dar cuenta del origen del título de su libro “Poemas y antipoemas”, donde, además de destacar de este dúo de palabras la complementariedad de lo diferente, aludía también a la “síntesis dialéctica” que opera en la naturaleza de todos los cambios y al “ying y yang” oriental. Refren-
“Todo es poesía menos la poesía” Nicanor Parra
a a comienzos del siglo XX, Vicente Huidobro, en su manifiesto “Total”, denunciaba la fragmentación reinante y abogaba por la unificación del ser en el mundo a través de la idea del poeta humano: “integralmente humano”. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, la razón moderna parece haber perpetuado la segmentación de la realidad, escindiendo nuestras mentes y el saber en categorías disjuntas: “ciencias” por un lado y “letras” por el otro. Por esto, a muchos parece causarles extrañeza la existencia de matemáticos que escriben poesía, a pesar, incluso, de los cuantiosos e innegables casos que la tradición poética nos presenta. Y donde aparentes “duros” matemáticos adoptan con “sensibilidad” la expresión propia de la poesía, como Lewis Carroll, Enrique Verastegui, Cai Tianxin, Raúl Zurita y el mismí-
simo Nicanor Parra, por nombrar algunos. O donde “sensibles” poetas buscan servirse del “rigoroso” lenguaje de las matemáticas para sus creaciones, como Arnaut Daniel, Jorge Luis Borges, Juan Luis Martínez, entre otros. Todos ellos ratifican que, más allá de la potencia innegable de las autonomías de referidas disciplinas, el ejercicio de ambas no debería ser motivo de sorpresa, pues, como es sabido, todo confluye en uno. Al respecto, el poeta chino, Cai Tianxin afirma: “tanto para poetas y matemáticos su mundo es el mundo completo”. El filósofo Ziley Mora, en su prólogo a Construimos silencio (2024), tercer libro del profesor de matemáticas Elías Irazoqui Becerra, aborda el tema de la decantación del matemático por la poesía; y atribuye dicho tránsito al convencimiento de que, al final del día, “los números no cuadran cuando se trata de sacar a la pizarra a un corazón herido”. Y remata: “[Elías] escribe porque el mundo es paradójico, porque el vivir tiene una lógica imposible de reducir a una fórmula
POR JULIÁN GUTIÉRREZ Escritor dando así su cercanía con el marxismo y el taoísmo. Filosofías que coinciden en postular que al principio no había opuestos, ni contradicción, pero que al pasar el tiempo la cosa se pone distinta: hoy vivimos alienados, en el “valle de lágrimas”, en el valle de los opuestos; y donde lo único que podemos hacer, según el antipoeta: “es apechugar”. Y una de esas formas de apechugar es, precisamente, escribiendo poesía.