Hugo Junkers - Presenta el primer avión de metal
Página 31 de la Edición N°049 — Foto: archivo Curacavíve
Hugo Junkers
l 12 de diciembre del año 1915, Hugo Junkers, el constructor aeronáutico e industrial alemán, creador de los famosos calefont que llevan su nombre, presentó en Berlín el primer avión construido íntegramente de metal. Junkers había nacido en Rheydt, el actual Renania del Norte, Westfalia. Estudió en la Universidad Técnica de Berlín y trabajó como profesor de ingeniería mecánica en Aquisgrán hasta el año 1912. El año 1895, fundó la compañía Junkers especializada en fabricar radiadores y calefont. Pero en 1913, cuando estalló la noticia de que los hermanos Wright habían echado a volar un avión de madera y tela en una playa de Estados Unidos, Junkers decidió ir mucho más allá de la fabricación de calefont de gas. Si bien desconocía absolutamente los secretos de la aviación, en 1907 se sumó a la propuesta de su colega y amigo Hans Reisner para desarrollar el primer avión completamente hecho de metal. Aunque, tan solo un año más tarde construyeron el primer monoplano totalmente metálico, la muerte de un piloto durante
Presenta el primer avión de metal
las pruebas de vuelo terminó con esta sociedad de amigos y canceló cualquier expectativa a futuro. Sin embargo, Hugo Junkers retomó los planes originales, y después de varios años de inversiones cuantiosas, aprovechando técnicas que ya empleaba para fabricar calefont, ese 12 de diciembre del año 1915 presentó el revolucionario avión J1, elaborado con hierro y acero. No solo se trataba de una novedad, sino que suponía un salto cualitativo impresionante para la incipiente aviación. En vez de emplear tela para el fuselaje, Junkers utilizó una placa corrugada de hierro de 0,2 milímetros de espesor que aportó estabilidad, solidez y permitió a la aeronave consagrarse además como la más rápida del mundo, alcanzando los 170 kilómetros por hora. Cómo toque final, algo insólito, en vez de la clásica configuración de biplano de la época, el aparato mostraba una única ala rígida voladiza anclada al fuselaje sin ningún soporte externo. Para muchos, era como una cosa de magia. El J1, como era de metal, ofrecía más seguridad al piloto durante los
ataques enemigos porque para ese entonces, en los inicios de la Primera Guerra Mundial, la fábrica de Junkers había pasado al servicio de las fuerzas armadas alemanas en medio de la alarma de los aliados y la resignación de su dueño. Al año siguiente 1916, Junkers cambió el hierro por el duraluminio, una aleación muy sólida y ligera de aluminio, cobre, manganeso y magnesio desarrollada en 1906 para los zepelines que reducía en un 60% el peso del hierro. Con estos y otros avances en metalurgia e ingeniería mecánica, Junkers diseñó entre 1916 y 1918, otros 10 prototipos de aviones de combate de la serie J, experimentando con distintas configuraciones de alas. El año 1919, el Junkers F13 se convirtió en el primer avión de pasajeros enteramente hecho de duraluminio. Tenía un solo motor, un mercedes de 170 caballos de fuerza y era capaz de llevar a 4 pasajeros en una cabina cerrada y con calefacción. También, el año 1919, Junkers comenzó a trabajar en el diseño de “Gigante”, el JG1, pensado para llevar a los pasajeros dentro de las gruesas alas, pero 2
años más tarde, la comisión aliada de control aeronáutico ordenó que todavía incompleto JG1 fuera destruido por exceder los límites impuestos a la aviación alemana de la posguerra. Aun así, Junkers ideó alas volantes y turistas con capacidad para hasta 1.000 pasajeros. Lo más cerca que estuvo de conseguir hacer la realidad fue el año 1931, con el Junkers G38, un avión que tenía una gran ala ancha con espacio para el combustible, los motores y 2 cabinas de pasajeros. Aunque necesitaba un pequeño fuselaje para alojar la tripulación y una parte del pasaje. El año 1976, Junkers fue incluido en el salón de la fama internacional del aire y el espacio. Hugo Junkers murió en Gauting cerca de Múnich el 3 de febrero del año 1935. Fue el 12 de diciembre de 1915 cuando presentó en Berlín el primer avión construido íntegramente de metal.