Respeto
Página 16 de la Edición N°011 — Foto: archivo Curacavíve
Sección Especial / Entrega N°9 de 12. Auspiciada por: Jardín Infantil ACUARELA para los lectores de
Respeto
Curacavíve
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Al interior de la Cultura Mapuche, el Respeto o “Yam” (en Mapundungun) tiene sentido solo desde una perspectiva activa y transversal, es decir, desde el “Yamuwüun” o Acción de Respeto presente en todos los ámbitos de la vida, constituyéndose en uno de los preceptos morales más elevados de esta Cultura. “Hombres, mujeres, árboles, plantas, animales, ríos, piedras, estrellas, cascadas, lagunas... todo debe respetarse, amarse y cuidarse tal como haríamos con nosotros mismos o con nuestros hijos, así cualquier cosa que afecte a una de estas fuerzas, afectarán a todas las demás”. “Nuestro bienestar depende del bienestar de todas las cosas que nos rodean.” “ Si algún hombre o alguna mujer, daña o afecta a un elemento de la naturaleza, está dañándose a sí mismo, porque está rompiendo el equilibrio sagrado de la naturaleza del cual depende su bienestar”.
El respeto por los Pueblos Originarios comienza conociendo y valorando su historia Adicionalmente la Cultura Mapuche cuenta con nociones específicas como Trükawün para referirse al respeto a la palabra, Ekuwün: respeto a las leyes naturales y Ekuwuñ Kuifike Che: respeto a los ancianos. Los Mapuches son considerados descendientes directos de las culturas arqueológicas prehispánicas Pitrén (100 –1100 años D.C.) y El Vergel (1100 – 1450 años D.C.), que se desarrollaron en la región, entre el río Bío Bío y el seno de Reloncaví. No obstante, a la llegada de los españoles, su lengua, el mapudungun, estaba difundida desde el Río Choapa hasta Chiloé. La llegada hispana en el siglo XVI fue aparentemente el elemento gatillante para que poblaciones distintas se agruparan y estrecharan sus lazos sociales y culturales, formándose la identidad mapuche conocida históricamente. Los Mapuches se rebelaron contra el sometimiento español e incendiaron las ciudades que habían fundado desde el río Bío Bío, al sur. Esta rebelión fue el inicio de la Guerra de Arauco que obligó a España a mantener un ejército profesional que resguardara las fronteras, así como a reconocer la autonomía Mapuche en sus tierras. Cabe resaltar de esta manera, que el Pueblo Mapuche fue el Pueblo Indígena que por sobre todos los de América resistió la dominación hispánica.
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Sin embargo, el definitivo sometimiento mapuche sólo terminó ante el Ejército de la República de Chile con la así llamada Pacificación de la Araucanía, en 1882. Esta acción militar se fundamentó en la urgencia por conquistar territorios explotables, impulsada bajo una ideología que propugnaba la eliminación de lo indígena en nombre de la “civilización”. A partir del triunfo militar chileno y para dar inicio a una colonización con elementos criollos y europeos, se controló al indígena por medio de su asentamiento en reducciones de propiedad comunal. Las consecuencias directas de este proceso para la sociedad mapuche fueron la drástica disminución de sus tierras por reiteradas y masivas usurpaciones, la dependencia en un agente externo, el Estado, y una desorganización social, causada por la pérdida de autoridad de los Lonkos. Producto de todo esto, desde inicios del siglo XX, la acción mapuche pasa del campo militar al político, de guerreros a líderes organizacionales, del campo a la ciudad, con una progresiva y mayoritariamente forzada migración. Hoy en día, los mapuches en Chile ascienden a más de 1.745.147de personas, y se constituye como uno de los Pueblos Originarios más numerosos que sobreviven en la actualidad. Extracto tomado de ChilePrecolombino.cl