Bastián Vivanco Gatica
Página 6 de la Edición N°012 — Foto: archivo Curacavíve
Fotografía: Nibaldo Guerra
astiánVivanco Gatica
Del Hospital San Juan de Dios, a nuestro valle de Curacaví. Bastián tiene 18 años, dos hermanos, Geraldine y Maximiliano, su madre Karina Gatica y su padre Roberto Vivanco. ¿Cuándo nace tu interés por la música? “Primero, comencé acompañando a mi primo que ensayaba junto con mis otros primos en la Orquesta Municipal de Curacaví, y con el correr del tiempo mis primos se retiraron, yo me entusiasmé con
Un joven valor de la música con grandes proyecciones y muy seguro de lo que quiere lograr en la vida, ser un violinista profesional... y entre todos podemos apoyarlo. 11 años de edad y me quedé tocando violín, que es lo que más me gusta, estuve dos años participé en la Orquesta. Cuando cumplí los 13 años y por sugerencia de mi profesor Juan Erices de Curacaví, me fui a estudiar a Santiago en las orquestas de la FOJI (Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles). La diferencia era enorme, me encontré con una orquesta grande, con 70 músicos de una edad entre 13 y 14 años. Luego de dos años de estar en esa agrupación,
el mismo profesor me recomendó ingresar a la Escuela de Música de la Universidad Católica de Chile. Allí audicioné y quedé, ya tenía 16 años. Claro que fue muy sacrificado porque después de estudiar en mi liceo en Curacaví, tenía que viajar a Santiago y me desocupaba muy tarde. Estuve dos años allá. Finalmente egresé del Liceo Francisco Bilbao”. ¿Qué significó para ti conocer a Juanita Subercaseaux, gran artista en la Viola da Gamba?