¿Cómo se cultiva la alegría como una emoción?
Página 10 de la Edición N°013 — Foto: archivo Curacavíve
Sección Especial / Entrega N°11 de 12. Auspiciada por: Jardín Infantil ACUARELA para los lectores de
Curacavíve
# 11
La Alegría
¿Cómo se cultiva la alegría c como una emoc 3. Sentido del humor 1. Perspectiva Se trata de replantear nuestras situaciones de la manera más compasiva, positiva y amplia posible. Sabemos que nuestros pensamientos crean nuestro mundo, pese a esto generalmente nos aferramos mentalmente al daño que actos propios o de otros nos han causado, sin embargo, todo puede verse desde muchas perspectivas diferentes, que incluyen aprendizaje, crecimiento y evolución. El fruto de considerar los eventos dolorosos desde un punto de vista más amplio es la reducción real de la sensación de preocupación, miedo y ansiedad y con ello el aumento sostenible de nuestra alegría.
2. Humildad Para disfrutar de una vida plena de alegría necesitamos partir por reconocer que somos seres humanos y que como tal no podemos resolver ni controlar todos los aspectos de la vida, este reconocimiento nos quita un gran peso de encima. También la humildad nos lleva a recordar nuestro vínculo común con todos los demás, tanto para dejarnos ayudar como para ayudar a otros.
Necesitamos aprender a tomarnos un poco menos en serio. Si somos capaces de reírnos de nosotros mismos, haremos incluso que los demás puedan también sentirse libres para aceptar con más facilidad sus propias limitaciones, defectos o puntos débiles. El sentido del humor es una de las mejores herramientas para acabar con un conflicto, hace que podamos abrirnos a ver las cosas con mayor perspectiva y por tanto con menor angustia y fatalidad.
4. Aceptación Cualquier posibilidad de experimentar alegría requiere un ejercicio de aceptación de la existencia tal como es, así como de nuestros errores, omisiones y fallos humanos. Sin embargo, es importante considerar que la aceptación es todo lo opuesto a la resignación y a la derrota, pues es la aceptación la única que nos da la fuerza para volver a empezar, gracias a ella pasamos del lamento por lo perdido a la gratitud, a la dicha, al disfrute de aquello que tenemos ahora, como nuestra capacidad de amar y nuestros talentos para ponerlos a nuestro servicio y al de los demás.
10
Sección Especial / Entrega N°11 de 12. Auspiciada por: Jardín Infantil ACUARELA para los lectores de
Curacavíve
como valor humano y no solo ción pasajera?
Por el El Dalai Lama y el Arzobispo Desmond Tutu Tomado del Libro de la Alegría
5. Perdón La alegría crece, nace y se cultiva en el presente. El perdón es el único modo que tenemos de curarnos y liberarnos del pasado, ya sea el perdón por nuestras propias equivocaciones o las de los demás. Si elegimos tomar represalias o pagar de vuelta, el ciclo de venganza y daño continuará sin fin; pero si elegimos perdonar, rompemos el ciclo y podemos sanar y así surge de nuevo la alegría...
7. Compasión Una mentalidad demasiado egocéntrica solo provoca sufrimiento. La compasión y el interés por el bienestar de los demás es una de las fuentes más importantes de la alegría. En pocas palabras, procurar alegría a los demás es la manera más rápida de experimentarla nosotros mismos.
6. Gratitud Las personas agradecidas son personas alegres. Un mundo agradecido, es un mundo feliz. La gratitud nos une a todos, así queda demostrado cuando damos gracias por una comida, ya que mostramos nuestro agradecimiento por lo que vamos a comer, pero también a todos aquellos que la han hecho posible: los agricultores, los comerciantes y los cocineros. Solemos pensar que estamos agradecidos porque somos felices y los hechos de la vida nos demuestran lo contrario: agradecer lo que nos llega a cada instante es lo que nos da la posibilidad de tocar la felicidad.
8. Generosidad La generosidad es la expresión externa, y por cierto, totalmente natural, de una actitud interior de solidaridad y compasión. Cuanto más nos centramos en los demás, en servirles, en estar presentes para ellos, más felices somos, y cuanto más felices somos, más alegría podemos compartir con ellos. Incluso cuidarlos y ayudarles, es en última instancia el modo de descubrir nuestra propia alegría y de tener una vida feliz.
Curacavíve 11