Paco Bustamante
Página 8 de la Edición N°013 — Foto: archivo Curacavíve
“Paco”
Bustamante
Son muy pocos los
directores de teatro chilenos que han obtenido este importante Premio ACE en los Estados Unidos. Francisco Bustamante, “Paco” para los amigos, lo logró con trabajo y sacrificio porque ama lo que hace con gusto, honestidad y profesionalismo. Para los lectores de Curacavíve, “Paco” nos cuenta parte de su vida.
o partí en el colegio haciendo teatro con mi profesor Felipe Castro en el colegio San Ignacio del Bosque, recuerdo que jugábamos básquetbol juntos también. De pequeño me gustaba hacer reír a la familia en mi casa, me burlaba de la gente desde la inocencia, sin hacer daño y contando chistes. En la adolescencia, entré a un grupo amateur de teatro, la Compañía Refugio creada en homenaje al dramaturgo mexicano Emilio Carballido, en la Municipalidad de San Miguel. Luego postulé a la Universidad de Chile y no quedé, sin embargo, tomé la decisión de ingresar a la ARCIS, haciendo una prueba previa especial. ¿Qué sentías cuando hacías tus presentaciones, haciendo reír? “Me sentía muy bien porque hacía
sentir alegría a la familia y amigos. Al igual que le sucede a todas las personas que dan alegría en su entorno. Desde muy niño me gustaba esto. Tenía claro, aún con contradicciones, que quería dedicarme a esto”. ¿Hubo un ramo en especial que te llenaba más que otros? “En la ARCIS, me gustaba Actuación, era lo que yo buscaba, cuando entré tenía muchas cosas en mi cabeza, poder expresar y sacar cosas, buscaba sanarme, por ahí lo logré y en otros momentos no lo logré. Recuerdo a un amigo que me decía, “si te va bien no te creas el mejor y si te va mal tampoco te creas el peor”. La verdad es que nunca supe si era bueno o malo para esto, siempre con un poco de miedo, pero terminé la carrera a “punta y codo”.
tes. Recuerdo una obra que me gustó mucho, cuya temática iba en contra de Hitler”. ¿Qué aspectos positivos influyen en las personas que incursionan en el arte escénico? “La persona que se inscribe en un taller es porque está en una búsqueda de algo y así se comienza. Acceden a una herramienta poderosa, que puede servir como aliciente para continuar adelante como profesional. Es como un pintor que comienza a crear sus obras y de ahí en adelante nadie sabe qué puede pasar. Como profesor, uno le da un foco al alumno y dejas que esa semilla crezca, potenciar el talento es lo fundamental y esperar”.
Ejercicio de dirección, dirigido por Salomón Askenazi. New York 2006
¿De las obras que te tocó dirigir, cuál fue la que más te impactó? “Definitivamente, la obra “Uñas Sucias” del autor Luis Barrales, dramaturgo muy conocido hoy en día, somos amigos. El hizo una performance, un ejercicio hiperrealista, yo la dirigí para un Fondart en el 2003. Luis Barrales, discípulo de Juan Radrigán, es un gran actor, director y dramaturgo. Si tuviera que recomendar a un dramaturgo contemporáneo, sería a él, Luis Barrales.
¿Con respecto a este premio que recibiste en Nueva York, qué nos puedes decir, cómo nació la idea de tu proyecto? “Desde la calle nace este proyecto. A mi me presentaron a una señora de 74 años, de descendencia irlandesa que tenía contactos, vivía en la octava avenida de Nueva York. Ella me presentó a Marco Aponte venezolano que pertenecía a una Compañía llamada Actors of The World. Me contó que tenían un proyecto para hacer la obra “A Puerta Cerrada” obra existencialista creada por Jean-Paul Sartre. Marco me dijo que tenía sala y así que partimos con los ensayos de esta obra. Presentamos la obra por dos semanas, no fue mucha gente, sin embargo, el jurado de la Asocia-
“La persona que se inscribe en un taller de teatro es porque está en una búsqueda de algo y así se comienza...”
ción de Cronistas de Espectáculos la vieron y la encontraron muy novedosa. El premio fue otorgado por ellos y me sentí muy orgulloso y feliz de haber dirigido esta gran obra. Este premio internacional, ya se lo han ganado tres chilenos con obras muy destacadas”. ¿Cómo te sientes mejor, como director o como actor? “Definitivamente como actor. Me gusta estar al servicio de alguien, en este caso de un director. Yo seguí estudiando Cine en Nueva York, pero me encantaría seguir actuando. Siempre me pregunto en qué nivel estoy, me analizo y me cuestiono constantemente”. ¿Algún papel que te gustaría interpretar hoy en día? “Una comedia definitivamente. De hecho en Clown me saqué un siete en la ARCIS”. ¿Alguna posibilidad de crear un Taller para nuestros lectores y habitantes de Curacaví? “Me gustaría hacerlo enfocado al adulto mayor, porque las capacidades están. Veremos si es posible, lo iré analizando paso a paso, pensando en aplicar con generosidad lo que he aprendido: perspectiva del espacio, realismo “stanislavskiana”, la creación de un personaje y aplicación de distintas técnicas.
¿Cómo fue ese trabajo de director? “Muy arduo, la presentamos en el Teatro Nacional y para todos fue una gran experiencia, hubo un aplauso cerrado del público. Obviamente no es una sola persona la que logra representar bien una obra, es un colectivo”. ¿Como espectador, qué obra te ha parecido interesante, tanto en Chile como en Estados Unidos, lugar donde estuviste viviendo y estudiando? “Bueno en Miami, casi todas las obras son contra Fidel Castro, se torna un tema monotemático, aburrido, no te dan ganas de ir al teatro. En Nueva York es mucho más interesante, hay producciones más vampirescas, obras de terror. Vi musicales interesan-
Finalmente agradezco a Revista Curacavíve por este espacio”.
Curacavíve 9