Manuel Escobar Lehmann
Página 6 de la Edición N°013 — Foto: archivo Curacavíve
Escobar Manuel
Lehmann
La pintura como forma y concepto de vida, es la que Manuel Escobar adoptó en su vida. Un artista que conmueve a través de firmes pinceladas de colores, llenas de expresión y significado. Un orgullo tenerlo en nuestro Valle de Curacaví. ¿Cuéntanos de ti, dónde naciste? Ley maravillosa de la naturaleza, gestación, nacer, vida y muerte homenaje a la madre y padre. Somos polvo de estrellas. Santiago años 50, cultura post segunda guerra mundial. En casa se leía la revista Life con fotografías de nivel mayor, blanco y negro y Readers Digest con excelentes grafistas. La presencia del dibujo muy presente, bien entendido a nivel contenido, propaganda para el patio trasero. La invasión cultural fue mayor, en silencio a puro machete, niñez y adolescencia. América morena arrastra una enorme cicatriz. Me formé en colegio de orientación cristiana con curas Salesianos de Don Bosco. Lo más interesante de este período fue enamorarme de la Virgen María, un cuadro de dos metros a la entrada del colegio, era imposible no saludarla a la pasada. El pintor italiano del siglo XIX logró un efecto de perspectiva en la mirada que del lado que estuvieras te miraba, posaba sus pies desnudos en la tierra, su cabello caía entre sus pechos de su túnica de lino, mi primer amor. Bueno el colegio en aquella época tuvo importancia histórica en educación, se impartía el concepto de auto disciplina, fruto de la reforma del ´68. Discutíamos las notas, permiso para fumar en el patio y lo más importante, crear iniciativas de desarrollo, fue muy importante y creo que me marcó. ¿En qué momento y por qué nace el interés por el arte? Nace ante la necesidad de mover una cultura conservadora, los años 70 fueron de grandes cambios sociales mundial y también en Chile siempre me ha interesado el movimiento Dadaísta que nace en París durante la Primera Guerra Mundial, protestando ante los cánones estéticos dominantes, también los pintores muralistas mexicanos que sacan el arte de las galerías y lo llevan a la urbe para deleite visual del pasante. Para mi son fuentes y aun lo son, el arte cuando contiene poesía, composición, mueve, crea conciencia y fíjate también valores de Nación. Recuerdo grandes programa de TV que tenían esa dirección, “Ojo con el Arte” dirigido por el pintor Nemesio Antúnez, pintor “la belleza de
Manuel Escobar Lehmann
Acrílico sobre tela 2019
pensar”, Cristián Warnken literatura y filosofía, todas estas fuentes crearon la inquietud que se materializó en forma y color, creo que nos falta pensar en planes de desarrollo. ¿En qué lugares estudiaste arte? En la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, en el parque forestal hoy Museo de Arte Contemporáneo, maravilloso entorno, paisajismo francés de principios del XX. Como decano José Balmes uno de los pintores más importantes, junto al chileno Roberto Matta. Las clases teóricas las hacíamos en los jardines y admirábamos el sin numero de locos, gitanas y sonámbulos paseándose por el río Mapocho. Me inicié con maestros como Adolfo Couve, Ximena Cristi, Reinaldo Villaseñor maestros románticos que marcaron con fuego la función del arte. En Bélgica estudié en el Royal Academie des Beaux Art Bruselas, grabado en la Academie Watermael-Boitsfor Bruselas. Pintura monumental con Roger Somville amigo de Picasso y Siqueiros. Litografía Academie Voor Beeldende Kusten Anderlecth, pero quisiera agregar que la mejor escuela es ver pintar a los niños, en ellos habita el color, el trazo es inédito, admiro su libertad y la capacidad de entrar a las fuentes propias. ¿En qué época y por qué decides viajar a Chile? Durante los años 78 y 79 trabajé en la Universidad del Norte en Antofagasta, allí creamos lo que se llama resistencia cultural, exponíamos
nuestra joven obra en plazas públicas, mercados. Nos cobijaba el Instituto Chileno Francés donde durante algunos años creamos disfunción cultural ciudadana. En algún momento nos expusimos mucho y de la noche a la mañana quedé en la calle sin taller, casado con hijo y decidimos salir del país como cientos de artistas visuales, escritores cineastas, músicos, intelectuales y la decisión de educar a Diego en una cultura democrática perdí algo y gané algo... no me arrepiento. Regresé a Chile hace un año 6 meses y estoy feliz, en reflexión. ¿Cuáles son tus temas de inspiración? La inspiración sin musas y sin dioses. Creo en ecuaciones geométricas que nos invitan a trabajar en un soporte. Pronto cumpliré medio siglo en este oficio, los temas de siempre, las playas del mundo, su luz, cuerpos en posiciones placenteras, el paraíso terrenal, la paz, el estero de Limache 1950, reminiscencias de un universo de mi infancia, como decía Rafael Alberti en Bruselas, solo escribimos y repetimos lo que vivimos en la infancia. La temática social siempre presente. Mi última exposición del año 2018 se llamó “La Wea Macabra” en Casa Quemada del barrio Yungay en Santiago, pinturas en acrílico de gran formato. Es que creo que lo que tenemos al frente de nuestros ojos, es una guerra disfrazada de cordero, el sistema nos está pelando vivos, una masacre a la naturaleza humana, las mafias creando escenas de pesadilla real, este es mi tema preferido, “Infiernos Sociales”