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Patrimonio Edición N°015 · páginas 17 Público

Profesor Vicente Curaqueo

Página 17 de la Edición N°015 — Foto: archivo Curacavíve

Profesor Vicente

Cristóbal Croxatto

CuraqueO “...Araucanos, ya no os habla un presidente siervo del rey de España; os habla el jefe de un pueblo libre y soberano, que reconoce vuestra independencia...” (Bernardo O´Higgins Riquelme)

ací en un lugar precioso en Ragüintuleufu (entre dos ríos) para mi es la Mesopotamia de la Araucanía, un valle muy hermoso. Hasta los 7 años pienso que fui muy feliz. Los mapuches respetaban mucho esa etapa del ser humano, desde la infancia hasta la pubertad y adolescencia. Después de la conquista tuvimos que servir de pastores, fue muy duro. Hoy en día la juventud está perdiendo el miedo. Muchos de nosotros a la edad de 7 años, tuvimos que comenzar a cuidar ovejas, animales que trajeron los conquistadores, para que nos ganáramos la vida, y las utilidades a medias. No siempre fue así porque el huinca es “habiloso”. En ese tiempo con mucho frío nos protegíamos del agua con los tejidos de lana que nos cubría hasta las rodillas, nuestra mamá y abuelita nos tejían. A pie pelado trabajábamos, estábamos acostumbrados a las inclemencias del tiempo. Cuando llegó el conquistador hace ya unos 500 años buscando oro, por-

que era lo único que le interesaba, y en segundo lugar venía por nativos. Juan Bautista Pastene recibe este hermoso valle del gobernador Pedro de Valdivia quien afirmaba que llegaban para “administrar” al antepasado picumche (Picum: Norte – Che: Persona), sin embargo, los súbditos nortinos fueron transformados en esclavos, privaron de nuestra forma de vida porque aquí el picumche vivía muy bien, había abundancia de peces y aves, la quínoa en abundancia y se criaba muy bien el llamo desde Vallenar hasta la región del Bío Bío. Más al sur se establecieron los mapuches hasta el seno de Reloncaví, una selva verde (toda selva tiene diversidad de vida en que permite alimentar a muchas especies entre ellos al hombre). A comienzos de la independencia se formó un grupo de varones mapuches que viajaron a Santiago para pedir a las autoridades que cambiaran la forma de tratarnos, las damas de entonces preguntaron…” y estos hombres de dónde salieron, ¡qué lin-

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dos machos!”. Lo relevante es que durante el siglo XVII el conquistador no pudo dominar al mapuche. En este territorio perteneciente al picumche, el Inca logró dominar a este grupo a través de posesiones pacíficas. Sin embargo, la población mapuche, jamás fue doblegado por el hispano y tuvieron que reconocer que este territorio era independiente. En un comienzo comprendía desde el Bío-Bío hasta el Seno de Reloncaví, incluido Chiloé, aproximadamente unos 10 millones de hectáreas. Este territorio independiente, posteriormente se redujo desde el Bío-Bío hasta el río Toltén con una superficie aproximada de 5 millones de hectáreas. En el período de la independencia, los primeros padres de la patria de entonces, Bernardo O´Higgins, José Miguel Carrera, Camilo Henríquez, Manuel Rodríguez que soñaban con un país independiente nos dijeron, “los vamos a tratar como hermanos”, nunca dijeron que nos iban a invadir,

Publicado originalmente en la Edición N°015 · páginas 17 del ejemplar impreso.
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