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Cultura Edición N°015 · páginas 8, 9 Público

Patricio Salinas

Página 8 de la Edición N°015 — Foto: archivo Curacavíve

Mutilación 2009

día y después dos días y después no quise saber más de electrónica. El taller se lo dejé a mis empleados para que siguieran trabajando. Luego formé el galpón del arte donde expuse mis trabajos y también de otros artistas. Así comencé con esta pasión. Con Edith Soza tenemos hasta el día de hoy una linda amistad y siempre estamos en contacto. En una ocasión que viajé a Cuenca, Ecuador, “la ciudad de los artistas”, gestioné una exposición y la invité para que expusiéramos juntos. Y ella también me invitó a exponer en Arica. Posteriormente seguí estudiando en la Universidad Católica Diplomado de Estudios Generales de Arte con Mención en Escultura en Lo Contador. Tuve muy buenos profesores. Ricardo Meza, Paula Bezani, Arturo Hevia, Pastor Mellado en historia del Arte, particularmente este ramo me enseñó a mirar realmente cada obra de arte, lo cual me abrió un mundo. En esa época, justo tuve la fortuna de ser invitado a la Primera Cumbre de Artesanos de Europa y América Latina en Zaragosa y recorrí muchos museos en Europa, aproveché para ver las obras originales, todo eso me ayudó para seguir creando, practicando y experimentando. Aquí en Curacaví tengo mi paz y tranquilidad... pongo buena música, toco la guitarra y tengo muchas cosas recicladas para crear. Hago ejercicio periódicamente y me siento muy tonificado a mis 69 años de edad.

Semilla 2009

MADERAS DE SANGRE: Protesta ambientalista a la depredación de los bosques (Facebook: Patsali Arte Ecológico).

Ojo de Vida 2009

Angel 2009

¿Recuerdas cuándo hiciste tu primera exposición? Mi desafío principal cuando ingresé a estudiar con Edith, era precisamente darle vida a objetos inanimados. Una vez rescaté una sartén y lo convertí en un huevo frito y para acompañarlo hice de un plato de aluminio, una marraqueta, la cual se convirtió en un culo chico y la llamé “minúsculo”, con ellos hice mi primera exposición en el año 1989. Así fue surgiendo una infinidad de obras con rostros y figuras más complejas. Luego nos fuimos con mi familia a Cuenca. Me había ganado una beca para un curso internacional de artesanos (CIDAP) que me sirvió para tomar contacto con excelentes exponentes de distintos países de América. Así fue que estando en Ecuador, Claudio Malo, director y ex ministro de educación de ese país, me invitó a hacer clases de repujado. En esa época llegaron unos maestros italianos del Instituto Italo-latinoamericano, a realizar clases de joyería para orfebres, en el marco del Pacto Andino y Chile no pertenecía a este pacto, aún así quería participar de esas clases. Como ellos traían maquinaria europea, comenzaron a tener problemas eléctricos y de logística, y como yo sabía de eso, les colaboré mucho para que pudieran hacer las clases, les solucioné todos los problemas. Finalmente me autorizaron a presenciar esas clases e incluso, recibí mi diploma como los demás joyeros del curso. Me considero bendecido por todas esas cosas que me han sucedido. Cuando regresé a Chile en 1995, tenía contacto de trabajo con unos gitanos que tenían transporte de chatarras y había que canalizarlas y aprensarlas. Otra alternativa era hacer clases de electrónica en el sector minero y la otra era

mos tan amigos con Fernando que nos invitaba a muchas exposiciones, por otra parte, cuando llegaban visitas extranjeras siempre las enviaba a mi local. Partimos con un local de tres por tres metros empapelado con diario. También hacíamos bolsitas de papel de diario. seguir haciendo joyería. Ninguna dio resultado... así es que puse avisos para reparaciones electrónicas. Tenía otra idea muy obstinada, instalarme en el Pueblito de Los Domínicos. En ese tiempo, justo conocí a alguien que estaba dejando un puesto y me puse en contacto con la administración, no me daban ninguna posibilidad ya que había una lista enorme de postulantes. Resultó que iba casi todos los días y me hice amigos de muchos artesanos, así es que pude conocer a finalmente a Fernando Bórquez, un paisajista que me ayudó muchísimo hasta conseguir ese local. Recuerdo que fui con mi hijo Patricio a esa reunión y luego de conversar y responder sus preguntas, nos entregó en arriendo el local que necesitábamos. Nos hici-

¿Qué consejo le darías a los jóvenes talentosos que no saben como enfrentar obstáculos y que muchas veces no logran superarlos? Los obstáculos están en los pensamientos de cada uno. Los obstáculos no existen, cuando uno quiere hacer algo... siempre logras tu objetivo. Yo he hecho muchas capacitaciones a vecinos humildes de distintas regiones, no habían recursos así es que conseguíamos la materia prima en distintas partes, incluso en la calle, tiradas. Me siento muy bendecido y disfruto creando cada día en Curacaví y mi galería en Los Domínicos donde puedo comercializar mis obras.

Curacavíve

Publicado originalmente en la Edición N°015 · páginas 8–9 del ejemplar impreso.
Con el apoyo de