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Cultura Edición N°019 · páginas 12, 13 Público

8va feria de Arte

Página 12 de la Edición N°019 — Foto: archivo Curacavíve

“He expuesto en varias colectivas, en distintas galerías y ferias”

“Una vez me gané el primer lugar del homenaje a Cervantes por los 400 años del Quijote de la Mancha” siempre estuvo el arte a mi alrededor. La artesanía, las manualidades, el color, lo estético y lo profundo. Es como que me preguntaran cuándo comenzó algo que siempre estuvo. Como comenté, del colegio me gustaba el recreo, los amigos y pintar. Cuando salí del colegio me metí a estudiar Diseño de Ambientes, lo único que quería era algo corto, pensé que sería como en el colegio, pero nada que ver. Me lucí en esa época, viajé a San Pedro con mis amigas y amigos a los 20 años y nos quedamos 6 meses, todos trabajaban de garzón para hacer lucas y yo de jardinera

y pintaba el restaurante en el que trabajaban mis amigos (La Estaka). Cambié un cuadro por comida y ese fue mi primer cuadro “vendido”. Después de estudiar el técnico, trabajar y pasarlo bien, me di cuenta que era muy poco y me metí a los cursos de arte de la Católica e hice un diplomado. Pinté mucho, pero me fui más por el volúmen y la cerámica. Luego tuve dos hijos y la cerámica me daba tendinitis, así que comencé a incursionar en el papel maché y la moda. Trabajé como diseñadora de tocados para novias, hacía maravillas con mostacillas. Luego perdí una guagüita y

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quedé media bajoneada. Mi mamá me dijo que había una galla que hacía clases y que pintaba muy mi onda, con colores vivos y que había vivido en México. Me pagó el primer mes para que probara y ví la luz. Conocí a Isabel Viviani, me enseñó a sacar lo que tenía adentro y encontré mi camino. Esto ya fue hace 15 años. ¿Cuál es tu fuente de inspiración al momento de crear tus obras y por qué te inspira aquello ? Me encantaría ser una artista de denuncia social, que mi pintura tuviera el peso de poder expresar la contingencia,

un año para pintar, porque recién llevaba 4 meses pintando y me tiré al concurso de puro patuda. He expuesto en varias colectivas, en distintas galerías y ferias. Me dan mucha plancha las exposiciones individuales, me siento como estando pilucha, y que me pueden leer la mente... me gustan las colectivas y el trabajo en grupo. ¿Qué artistas admiras y por qué ? Sobre todos a Marc Chagall, lo tiene todo, adoro su composición, sus colores y fantasía. Cuando conocí a la Isabel Viviani vibré con ella, es la mejor exponente de realismo mágico en Latinoamérica. Después de Chagall, me gustan muchos y siempre hay nuevos artistas que me encantan.

pero no es así, no es mi don. Lo mío es lo lindo y lo colorido, mis pinturas dan alegría, son como contar un cuento, una historia, pero que cada uno lo interpreta a su manera, se fijan en detalles que tal vez para mi no eran lo importante. Lo que pinto son cosas que voy sintiendo. Siento, pinto y respiro a la vez. ¿Dónde has expuesto tus obras? Una vez me gané el primer lugar del homenaje a Cervantes por los 400 años del Quijote de la Mancha. El premio era una exposición en el Club de Las Brisas de Chicureo, por suerte me dieron un plazo de

¿Qué aconsejarías a un joven o jovencita que quisiera explorar el mundo de la pintura? Esta es una buena pregunta en la que siento que puedo aportar con mi experiencia de más de 15 años haciendo talleres para jóvenes. La pintura es una forma de expresarse, de sacar para afuera, de comunicar, de dar. No existe lo lindo ni lo feo, hoy te puede no gustar una mancha y mañana será un gran aporte para tu composición, hay que atreverse a cagarla, no pasa nada, comienzas de nuevo, no te restrinjas, no te obligues y aprende a parar, ¡lejos lo que más me cuesta a mi! ¿Qué reflexión te deja esta pandemia que aún no acaba? Como los seres humanos nos adaptamos a todo, cosas que pensamos que no podríamos jamás soportar, las soportamos y encontramos la manera. Los pintores vivimos harto al estilo pandemia, medio aislados. Cuando nos embalamos se nos olvida el mundo. De todo lo malo y lo bueno de la pandemia, me quedo con

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“Me gustaría poder aportar más en el lado artístico social de la zona. Hago cuatro talleres y me gustaría hacer más, es para lo que soy buena y aporto”

lo bueno que es el optimismo de muchos para salir adelante, destacando a 100.000% a mi pareja, Felipe Bañados. ¿Algún sueño? Mis sueños son ver a mis hijos bien, felices, con su camino bien armado, yo con eso me doy por pagada. ¿Alguna reflexión asociada a Curacaví? LLegué molida a palos a vivir a Curacaví, con muchas esperanzas de lograr un nuevo y mejor futuro para mis hijos y para mi. Ha sido maravilloso, he ido sumando cariños. El destino ha sido bueno con nosotros y he recibido mucho acá. Me gustaría poder aportar más en el lado artístico social de la zona. Hago cuatro talleres y me gustaría hacer más, es para lo que soy buena y aporto. (Contacto de Andrea Muñiz por Instagram: andreamunizberguecio)

Curacavíve

Publicado originalmente en la Edición N°019 · páginas 12–13 del ejemplar impreso.
Con el apoyo de